La Ziguanaba
El astro rey, padre genuino de la creación sobre la tierra, Sol, era
casado con la reina Luna. Entre los dos prodigaban calor, luz, belleza,
cosechas abundantes, inspiración a los poetas y vida a todo; el rey durante
el día y la reina durante la noche.La reina cuyo nombre era Ziguet, se apasionó locamente del lucero de la mañana y traicionando a su esposo Sol, tuvo romance con Lucero. De ese amorío nació un hijo. El astro rey demandó a su esposa ante el Dios de dioses, Teotl, quien era hecho de frijoles rojos de palo de pito. Este era el todo poderoso; él indignado por el comportamiento de Ziguet, la maldijo y maldijo también al bastardo, sentenciando a la reina a que por los siglos de los siglos, como un espíritu maligno deambulara por los ríos y quebradas, apareciéndole a los humanos en forma de mujer hermosa, con cabellos largos y manos sedosas, que sedujese a los hombres tunantes y se burlara de ellos. En cuanto los hombres la abrazaran y besaran, ella se convertiría un una vieja desmelechada cuyos turgentes senos se transformaban en horribles bolsas con las cuales golpeaba las lajas y piedras donde la mujeres en el día lavaban. Las finas manos se convertirían en horripilantes garras y con los ojos saltones reía a carcajadas entre las sombras de la noche. Su nombre pasó a ser Zigüegüet, y la gente le llamaba despectivamente Ziguanaba.
Tomado del
libro: "Mitología Cuzcatleca,"
escrito por el Dr. Efraín Melara Mendez |